En la sociedad actual, la salud mental ocupa un lugar cada vez más relevante ante situaciones como la depresión, el malestar emocional y las conductas suicidas. En este contexto, el informe «Vivir la Vida» de la Organización Mundial de la Salud, cambió el abordaje en el mundo acerca de la prevención de los suicidios. En particular, entre las estrategias de prevención, se señala la importancia de dificultar el acceso a medios letales, como plaguicidas, armas de fuego y determinados medicamentos. Es ideal vincularse con los jóvenes, para fomentar habilidades socioemocionales, para mantener una interacción con los medios de comunicación y para lograr información responsable sobre el suicidio, entre muchas otras cosas.
En relación con esta problemática, el diputado provincial Miguel Rabbia opina: «Hoy tenemos un paradigma muy tecnocrático sobre esto, muy comercial, muy vinculado al éxito de la riqueza personal, en vez de la acumulación afectiva». Como decía Francisco: «¿Cómo podés estar bien vos si a tu vecino le va mal?» Y agregaba que no somos seres descartables y que nadie se salva solo.
Al Diputado le preocupa que haya una política fría, deshumanizada en la que importan más la cuestión material que cómo están viviendo las familias santafesinas. La falta de abordaje de problemas cotidianos está causando daño en las mentes de las personas de todas las edades. En concreto, los jóvenes pueden estar siendo seducidos por el consumo de sustancias, por la ludopatía y hasta por lograr éxitos que no observa la familia. En otras palabras, es importante hablar de salud mental.
La OMS define la salud como el completo estado de bienestar biopsicosocial y para Miguel Rabbia se le debe sumar lo espiritual. Es importante ir hacia un paradigma donde lo humano importe. Donde en el centro de la escena estén nuestras personas, nuestras familias y nuestros hijos. Para Rabbia, allí donde el Estado no llega, los clubes, centros barriales y cooperativas pueden cumplir un papel importante en el abordaje de la salud mental. El diputado relaciona esta problemática con situaciones cotidianas que atraviesan las familias: el costo de los servicios, las extensas jornadas laborales, los traslados y las dificultades escolares de los hijos. Según su planteo, estas situaciones también repercuten en la salud física, emocional y económica de las personas.
Por consiguiente, el proyecto de ley de Rabbia busca: «que al menos pongamos el hospital en la curva, porque nos están llevando a que nos choquemos»; y sostiene: » Rescatemos a la persona que tiene alto riesgo de suicidio para que sea contenida, para que haya prevención en la materia, para que haya asistencia en el momento de la intencionalidad suicida y para que haya posvención». En definitiva, que la persona que intentó quitarse la vida se mantenga en salud a través de todas las herramientas y recursos aportados por el Estado provincial.
El proyecto va a tener como eje central, una línea integrada de atención al suicida al 107, para tener acciones de prevención del problema y de seguimiento a esas personas que hayan tomado esa determinación. Según Rabbia, «se incorporaron 15 agentes de salud mental al 107 por nuestra insistencia y la de la comunidad».
La iniciativa fue presentada en mayo de 2026, en un contexto marcado por la preocupación por el aumento de las problemáticas vinculadas con la salud mental. Según datos citados en los fundamentos del proyecto, durante 2025 se registraron 448 suicidios en la provincia de Santa Fe, cifra que representó el 46% de las muertes violentas registradas durante ese año. Actualmente, los proyectos de mayor alcance relacionados con la prevención del suicidio continúan en las comisiones de la Legislatura santafesina, sin que hasta el momento se haya concretado una respuesta legislativa integral.
El Diputado expresa que las personas pueden recaer en los problemas que las llevaron a esa situación y que es importante hacer un seguimiento. Rabbia considera necesario estudiar y sensibilizarse frente a las problemáticas a las que están expuestas estas personas. Según explica, existen patrones de exposición que pueden ser analizados para desarrollar estrategias de abordaje preventivo.
Rabbia dice: «La salud mental es poder desarrollarte como individuo en la familia, en la sociedad, en el club y poder lograr buenas interacciones sociales», y finaliza con que se debe «estar socialmente adaptado para poder disfrutar de la vida y la convivencia».








